
En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no logro acordarme, vivía un hidalgo caballero de rostro pálido y larga figura. Un hombre culto y también loco, quizás más loco que culto. Contándonos sus historias encandila a mediomundo y ahora escúchenme ustedes y déjense encandilar, por mi Quijote Flamenco, un Quijote sin igual.
Como se puede apreciar en esta introducción, es una obra entretenida, dinámica y llena de fuerza, es una manera diferente de presentar el Quijote o de presentar el Flamenco, según queramos verlo.
Durante la obra, se representan diversos capítulos del Quijote, cada uno de ellos ligados a la perfección a los bailes y las músicas que se han adaptado para el espectáculo.
Podremos ver la lucha de gigantes y molinos interpretando un baile por caña, caracterizándose el cuerpo de baile en molinos de viento simulados con mantones.
Al ritmo de un bolero flamenco Don Quijote baila en sueños con su Dulcinea y así sucesivamente de escenifican los pasajes de esta obra.