
Una silla y un rincón bonito de tu pueblo es lo único que se necesita para una buena sesión de cuentos tradicionales para todos los públicos, es decir, intergeneracional.
En los días de calor, al anochecer, las calles de todos los pueblos de Extremadura se llenaban de corrillos donde se charlaba, se escuchaba y se contaba.
Hagamos lo mismo.
Sesión de cuentos minimalista, de andar por casa, de toda la vida.