
La dramaturgia pone en valor los hermosos versos de Lorca a través de los diálogos en prosa de unos personajes coetáneos de Federico que comparten sus inquietudes y anhelos.
La acción sucede en la Nochevieja de 1929 en el jardín de una casa de campo. Una nueva década está a punto de comenzar, todo es entusiasmo, nuevas expectativas creativas, optimismo y euforia.
Tres amigos, dos mujeres y un hombre, brindan por un mundo distinto, de relaciones más libres, más sinceras, menos violentas, menos autoritarias. Y con esos deseos, y casi como un juego, se sumergen en los paisajes del Romancero interpretando a sus diversos personajes.
A través de trece poemas los protagonistas se dejan llevar por el entusiasmo del fin de año, la bebida libera los deseos eróticos, surge la violencia cotidiana del mundo dónde viven, la fuerza de la amistad y las ganas de vivir frente a la opresión de la época.